Una Venezuela con un líder como Mandela
Ana Mejías
La lucha de la libertad que se vivió en la Sudáfrica
de Mandela es un claro ejemplo de la falta de democracia de esta entidad, vivir
en un país dónde la raza negra, mestiza e india siendo más del 70% de la
población, se emanaba racismo por parte de la minoría blanca, este lamentable
hecho era lo que se estaba viviendo en este país para la época de los 70.
Nelson Mandela fue un hombre ejemplar, luchador con mucho optimismo hizo todo lo que estuvo en sus manos para
sacar adelante al pueblo Sudafricano. Su tenacidad, su compenetración con la
justicia, defensa a la democracia e igualdad racial fueron los mayores puntos a
favor que utilizó para su triunfo con la lucha de la libertad.
Haciendo referencia a lo que está sucediendo en Venezuela
y el claro ejemplo de la falta de democracia, sobre todo en medios de
comunicación social, disminución de la
libertad y un gran golpe a los derechos humanos, se considera necesario
un líder con tal ritmo ciudadano, con tanta tenacidad que valore hechos
ejemplares sobre todo tomando en
cuenta a todos
los presos políticos que actualmente existen; hay que considerar la forma en
que Mandela luchó y ganó a pesar de caer preso por 27 años. Al salir, este, ya era considerado un icono global gracias a
su mensaje de reconciliación y unión.
Los problemas presentados en los últimos meses en el
país; manifestaciones, marchas, muertes tienen un margen de igualdad con
respecto a lo que sucedió en Sudáfrica. pero
puede ser conllevado con la misma pasión y la misma fuerza con la que
Mandela luchó; Lograr atraer la mirada internacional fue un logro apropiado y
hacer valer todos los derechos humanos que un país debe respetar es el caso que
se debe afianzar.
Venezuela necesita un líder con tal compromiso, capaz
de darlo todo, luchar hasta el final, por muy lejos que se encontrase el camino correcto transcurrir en el, hasta
alcanzarlo. Citando unas palabras del honorable Nelson Mandela
“Si hay hambre y no hay alimentos, si estás enfermo y
no hay medicinas, si no se respetan los derechos elementales, la democracia es
una cascara vacía, así los ciudadanos voten y tengan el parlamento”
Se reconoce de este modo que la lucha de los
venezolanos es una reacción de un pueblo hambriento de libertad, con muchas
ganas de salir adelante, porque Venezuela ya despertó y no habrá nadie que los
haga callar jamás.